Consulta los recursos para tu clase sobre la gula: sugerencia de entrevista, dinámica “mesa de la gula y el control”, preguntas reflexivas y dinámica “Plato correcto o plato incorrecto”.
CONSEJO 1 – Entrevista con especialista
Si tienes acceso, en la iglesia local o fuera de ella, a un nutricionista, puedes entrevistarlo en video o invitarlo a la clase para resolver dudas sobre alimentación, saciedad y la importancia de saber decir “basta”.
La idea es mostrar que, además de ser un pecado, la gula hace daño al cuerpo, trayendo consecuencias serias para aquello que la Biblia llama “templo del Espíritu” (1Co 6:19).
CONSEJO 2: Dinámica “mesa de la gula y el control”
Arma una mesa dividida por la mitad para facilitar la explicación:
Lado 1: coloca alimentos como galletas, snacks y dulces ultraprocesados.
Lado 2: organiza opciones como frutas, arroz y carnes (pueden ser fotos de los productos). Incluye también algunos carteles con palabras clave: ayuno, Cena del Señor, oración, pantallas apagadas, satisfacción y contentamiento.
Durante la clase, utiliza la mesa como recurso visual para explicar qué es la gula y presentar caminos prácticos para combatirla. Relaciona los ejemplos con los puntos 2 y 3 y con la parte explicativa del estudio, ayudando a los alumnos a comprender de forma clara y aplicada.
CONSEJO 3: Preguntas reflexivas
Usa las preguntas reflexivas de la aplicación para ayudar en discusiones sobre cómo vencer la gula; utilízalas para que tus alumnos piensen en prácticas concretas que ayudan en la superación de este pecado.
- ¿Existe algún detonante emocional (ansiedad, aburrimiento, tristeza) que ya te haya llevado a buscar en la comida un consuelo que debería venir de Dios? ¿Esto puede suceder? ¿Cómo romper con esto? Comenta con base en la primera aplicación.
- ¿Cómo la conciencia de que tu cuerpo es “templo del Espíritu Santo” puede influir en tus decisiones alimentarias y en la práctica de la moderación? Comenta con base en la segunda aplicación.
CONSEJO 4: Dinámica “Plato correcto o plato incorrecto”
Utiliza platos plásticos grandes para realizar la dinámica. La propuesta es llevar a la clase a reflexionar: ¿esto sirve como alimento espiritual o debe ser descartado?
Escribe frases (ver abajo) con marcador o pega papeles en los platos. Luego, voltéalos y déjalos sobre la mesa. Al final del estudio, explica al grupo que se hará una recapitulación del contenido.
Ejecución: Invita a diferentes alumnos a pasar al frente, voltear un plato, leer la frase y evaluar: ¿esto debe permanecer en la mesa (plato correcto) o ser descartado (plato incorrecto)? Pide que justifiquen la respuesta con base en lo aprendido.
Sugerencia pedagógica: al final de cada respuesta, complementa con la explicación bíblica, reforzando la enseñanza.
Platos de la dinámica:
Plato 1: El alimento es un regalo divino (Gn 1:29-31; Ec 2:24)
Plato 2: Relación desordenada con alimentos y bebidas
Plato 3: Enfermedades: compulsión, bulimia y anorexia
Plato 4: Síntoma de ansiedad: comer por estrés o vacío emocional (Fp 4:6-7)
Plato 5: Adán y Eva desearon el único fruto prohibido (Gn 2:16-17; 3:6)
Plato 6: Problema moral y espiritual; obras de la carne (Pv 23:1-3; Gl 5:19-23)
Plato 7: Finalidad correcta: sustento del cuerpo, comunión y placer equilibrado (Ec 9:7; 1Co 10:31)
Plato 8: Recordar el sacrificio de Cristo (Cena del Señor – 1Co 11:25)
Plato 9: Disfrutar las comidas con alegría en Dios (Ec 8:15)
Plato 10: Priorizar a Dios, vivir en contentamiento en Cristo y practicar el ayuno (Mt 6:16-18; Fp 4:11-13)
Texto: Secretaría de Escuela Bíblica









